martes, 27 de noviembre de 2018

Sociologías políticas

Marxismo

 Doctrina revolucionaria de Marx y Engels; constituye un sistema íntegro y armónico de concepciones filosóficaseconómicas y político-sociales.
Marxismo es superación del modo de producción capitalista, es Revolución, es cambio, y no solo de crítica del capitalismo real. El Marxismo, en sentido práctico, es también encarar el reto de superar la propiedad privada y la cultura mercantil capitalista que ésta genera.

Entenderemos por “marxismo a la teoría científica que expresa los intereses históricos revolucionarios del proletariado como clase social. Su producción va a estar condicionada por la existencia de esta clase cuyos intereses históricos van a pasar por la supresión de toda forma de explotación.

Sociología de políticos

Max Weber: Dentro de la sociología de las políticas y gobierno, el ensayo más significativo de Weber es probablemente La política como vocación. En él, Weber revela la definición de Estado que se ha convertido tan importante en el pensamiento social occidental: que el Estado es la entidad que reclama el monopolio sobre el legítimo uso de la fuerza física. La política se debe entender como cualquier actividad a la que puede dedicarse el Estado para influir sobre la distribución relativa de fuerza. Weber distinguía tres tipos puros de liderazgo político, dominación y autoridad: dominación carismática (familiar y religiosa), dominación tradicional (patriarcaspatrimonialismofeudalismo), y dominación legal (ley y Estado moderno, burocracia).

Karl Marx: indagó en reflexiones que permitieran acercar los ideales a la realidad de los hechos, a través de trabajos y revelaciones científicas con el objeto de proporcionar una definición relativamente adecuada de la situación social y encontrar maneras y medios que condujeran a cambios congruentes con las necesidades históricamente determinadas del hombre. Existía una convicción creciente de que el hombre no era un individuo abstracto o aislado sino un ser social cuya situación estaba determinada por el conjunto de las relaciones sociales. Esta convicción, a su vez, dio nacimiento a la idea, tan popular en el siglo XIX, de que sólo se podían solucionar los problemas del hombre a través de un conocimiento positivo de la sociedad.


Émile Durkheim: definió los hechos sociales en Las reglas del método sociológico como: modos de actuar, pensar y sentir externos al individuo, y que poseen un poder de coerción en virtud del cual se imponen a él.
Dichos «hechos sociales» existen con anterioridad al nacimiento de un individuo en determinada sociedad y por lo tanto, son exteriores a él. Son colectivos porque son parte de la cultura de la sociedad, y son coercitivos porque los individuos se educan conforme a las normas y reglas de la sociedad solo por el hecho de nacer en ella. Durkheim afirmó: «si existían antes es que existen fuera de nosotros» y menciona como ejemplos la lengua natal, la escritura y el sistema monetario.
Durkheim también afirmó que la sociedad era algo que está fuera y dentro del individuo al mismo tiempo, gracias a que este adopta e interioriza sus valores y su moral. El «hecho social» tiene una fuerte capacidad de coerción y de sujeción respecto del individuo. Por ende el hecho social no puede reducirse a simples datos psicológicos, y la conciencia colectiva prima siempre sobre el pensamiento individual, siendo entonces la sociedad, y no el individuo, la unidad de análisis primordial de la sociología.

Jurgen Habermas: En algunas de sus obras posteriores, Habermas tratará de reconstruir el materialismo histórico frente a las nuevas problemáticas de las sociedades del capitalismo tardío. En este sentido, la gran crítica que realizará a Karl Marx será que éste, en su opinión, reduce la praxis humana a una techné, en el sentido de que Marx le otorga la importancia fundamental al trabajo como eje de la sociedad, en demérito del otro componente de la praxis humana que Habermas rescata como esencial: la interacción mediada por el lenguaje.
Habermas considera que existen tres crisis: la crisis de las filosofías de base teológica o metafísica, la crisis de la legitimación del Estado contemporáneo y la crisis del positivismo jurídico. Para superarlas, propone la teoría de la acción comunicativa, con base en la filosofía práctica de Kant, y en la que plantea, no imponer una ley, sino proponer una teoría con aspiración universal.





2 comentarios: